Profundizar el modelo

2010 Mayo 4

nestor-kirchnerHace varios años leí “Lumpenburguesías” de Ismael Viñas. Recuerdo haberme quedado con sabor a poco, pero también recuerdo algo clarito como el agua, una suerte de mini tesis del libro que decía que en Argentina la burguesía no hizo lo que la burguesía europea o estadounidense habían hecho en sus países: construir capitalismo industrial y vigoroso. Ese lugar vacío, vacante, en la etapa de desarrollo local, seguía Viñas, lo ocupó el peronismo desde el estado.

Ese desarrollo material fue acompañado por la organización política de esa nueva realidad social que constituyeron millones de argentinos y extranjeros (latinoamericanos y europeos) que se trasladaron a las zonas del país donde se abrían fábricas de todo tipo.

En ese dominó de la transformación argentina, los trabajadores organizados en sindicatos se erigieron como la ficha principal que le diera sustento político a una nueva realidad; a aquel modelo de acumulación con inclusión.

Hoy, finalmente, Néstor Kirchner juró como el primer Secretario Ejecutivo de la UNASUR. Un breve derrotero de esta instancia de integración regional podría decir: la primera reunión de los presidentes de América del Sur se realizó en el año 2001, convocada por el entonces presidente de Brasil Fernando Henrique Cardozo. Sí, casi doscientos años tardó en concretarse el primer encuentro entre presidentes de la región. Desde aquella vez hasta hoy, escasos nueve años en la larga duración histórica, la UNASUR se dio su primera autoridad ejecutiva.

Un paréntesis. Se puede criticar a Itamarity desde mil lugares, pero nadie puede dudar de su mirada –y de su capacidad operativa- en términos estratégicos. Para Brasil, América del Sur es su plataforma en el mundo; su punto de partida para sentarse en la ONU, para obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad o para estar en el G 8 + 5. Pero también Brasil, desde Lula, no sólo aceleró el proceso de integración regional sino que se impuso contemporizar su tamaño, su velocidad y sus ambiciones globales con las realidades de los socios más pequeños, desde la Argentina hasta Bolivia o Paraguay.

Volviendo al tema, la UNASUR se constituyó hace ya unos años y empezó a generar ámbitos auspiciosos como el Consejo de Defensa, a la vez que tuvo lúcidos y veloces momentos de intervención política: tras el bombardeo colombiano a Ecuador o tras los intentos secesionistas de la media luna en Bolivia.

Pero también hay que decir que la UNASUR nació por arriba, producto de la voluntad y afinidad de esa nueva ola de gobiernos que empezó a poblar la región hace unos diez años.

La tarea que hoy asume Néstor Kirchner es enorme porque, si bien en estos últimos años se hizo muchísimo –como nunca en doscientos años- es tanto lo que hay por hacer que es poco lo existente.

La integración es un camino tan necesario y tan complejo que se asemeja en su estadio actual al que debieron recorrer las elites latinoamericanas a fines del Siglo XIX cuando sentaron las bases de las modernas naciones que hoy tenemos. Construir estado, ministerios, programas de gobierno, pero con una brújula que apunte al sur y no a Europa como aquella vez. Una tarea de precisión que requiere obsesión, velocidad y realizaciones; que, especialmente, requiere bases materiales: productivas, financieras y comerciales, con sus necesarias efectividades conducentes: integración energética y de infraestructura.

La única forma de sostener la integración en el tiempo (en 20, 30 ó 50 años) será si ésta se transforma en un negocio para los países de la región; si se convierte en una ganancia lo suficientemente atractiva para estar adentro. Si se avanza en este aspecto se sentarán las bases materiales para que los presidentes, sean los que fueran del signo que sea, se vean en la obligación de sentarse entre ellos para negociar, putear y consensuar, pero en una misma mesa cuyas patas sean tan sólidas como irreversibles.

Es un gran momento. Es una gran oportunidad.

2 Comentarios deja otro →
  1. 2010 Mayo 4

    Muy buen post Memo. Claro y al centro de la llaga.
    A partir de lo que decís es que uno piensa la importancia de las próximas elecciones en Brasil, Colombia y Argentina. Su resultado es importante para mantener la relación de fuerzas de esa brújula. Las declaraciones de Jose Serra al respecto son un indicio

  2. 2010 Mayo 5

    Las instituciones, como las personas, funcionan con incentivos. Que sea un negocio estar en el UNASUR: el altruismo va y viene, lo importante es la salud.

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