I have a dream
La crisis sería por crecimiento (es decir, por ensanchamiento de la base económica capitalista mundial, que tiene otra forma más corta de llamarse: China creciendo 8,7 % con crisis mundial y todo). Los componentes del sistema se alteran, los centros dinámicos del mundo se reacomodan. Los 70, 80 y 90 fueron años de concentración económica, a nivel geográfico y social. El corolario fue un festín neoliberal después de la caída del Muro. Lo de ahora, en cambio, parece responder al proceso de ampliación acelerada de Asia. China, la factoría, mira con desdén como se hace humo el invento de ruleta financiera que EEUU y Europa ensayaron a modo de respuesta ante la desaparición de la estructura fabril en sus países. ¿Se hace humo? Si la cosas fueran simples, la contradicción principal de estos tiempos sería eso: dos caras de un capitalismo salvaje, desatado. En un lado del ring, el chino (con India, Brasil, ….Argentina, jugando como satélites adosados) basado en la expansión de la producción y el consumo de unas masas recientemente llegadas al paraíso del shopping libre. Del otro lado, el “primer mundo”, basado en la titularidad de las grandes empresas trasnacionales y los fierros. Subsidiariamente a estos dos elementos, las posibilidades de imprimir billetes aceptados por el resto (dólares y euros). Ahora, en un sistema capitalista, tarde o temprano lo importante es la producción, la generación de plusvalía en ese mágico momento de sudor obrero. Por más “inmaterial” que se vuelva el asunto, los bancos y Enron no pudieron reemplazar esa etapa. Nostradamus un poroto al lado de Marx y su teoría del valor. Ahora, si ese momento mágico ya no está en posesión del primer mundo si no que se encuentra “relocalizado” en el tercero, ¿cómo se reconfigura el sistema? La importancia de lo que parece estar ocurriendo en Europa y EEUU es que podría darse la molesta situación de que “la crisis la paguen ellos”, como nos enseñaba el trotskismo, pero por pura dinámica capitalista, sin el hervor de las luchas proletarias. Si la crisis la termina pagando el plomero Joe y Almodóvar en vez de los campesinos vietnamitas y Caetano Veloso, bueno, el mundo habrá cambiado. Y nosotros, por fin, habremos entrado en el capitalismo propiamente dicho y no la porquería subdesarrollada que nos vendieron hasta ahora.
