¿Lobo está? (cascoteando al atilioboronismo)

Pepe Lobo, presidente electo de Honduras.
A don Atilio lo queremos. Aunque sea por esa respuesta rápida a la yugular del otro Imperio. Borón respondió al bodoque de Negri y Hardt con un librito chiquito, mínimo, Imperio e imperialismo, que básicamente decía, “muchachos, los poderes fácticos no se esfumaron en la inmaterialidad posmoderna. El imperialismo existe”. Después, muy poco después, la guerra de Irak lo confirmó con creces.
Pero el hombre está engolosinado, otras cosas sí cambian. No todas y no todo el tiempo, pero cuando el ejercicio de pensar se vuelve la confirmación permanente de lo que ya creemos…se deja de pensar.
Por estos días todos los Petras y Borones de la tribuna latinoamericanista se regocijan en una idea equivocada:
“¿vieron? Obama es Bush. EEUU no cambió. Y Honduras lo demuestra.”
El sentido común de izquierda traza paralelismo rápidos, sencillísimos: La Moneda – Caracas – Tegucigalpa. Ayer, hace siete años o hace 36 el imperialismo yanqui pone y saca, se alía con lo peor del continente y no tiene reparos en sostener dictaduras.
Pero, ¿pasó eso en Honduras? ¿Nada nuevo bajo el sol? Algunos datos para tener en cuenta:
-Por primera vez en la historia, EEUU condenó durante meses un golpe de Estado que, en términos objetivos, servía a sus intereses.
-Por primera vez en la historia un gobierno latinoamericano (Brasil) intervino en la situación interna del país -durante el mismo régimen de facto- de manera pública y notoria.
-Los representantes del gobierno destituído fueron reconocidos oficialmente por el gobierno norteamericano, que además revocó visas a las principales figuras del Golpe y congeló ayudas varias.
Claro, se podrá argumentar que Obama “no hizo todo lo que podría haber hecho”, ok. Pero ahí surgen dos problemas con el atilioboronismo:
1) Si lo pensamos desde la moral política o lo ideal, cabría preguntarse si la postura política más progresista es la de pedirle a los Estados Unidos….mayor intervención en un asunto interno de un país soberano. Si la forma de lucha revolucionaria pasa por reclamar al gobierno yanqui que recorte las remesas a regímenes autoritarios…sonamos.
En ese sentido Obama tiró la frase del año:
“Los mismos críticos que dicen que Estados Unidos no ha intervenido lo suficiente en Honduras, son las personas que dicen que nosotros siempre estamos interviniendo y que los yanquis tienen que salir de América Latina. No se pueden tener las dos cosas.”
2) Si, en cambio, lo vemos desde el terreno analítico e histórico, habría que entender que sí, tal vez, hizo “todo lo que podía”. Hace no tanto tiempo, EEUU secuestraba al presidente Noriega de Panamá, sin mayores cabildeos y cargándose un par de miles de vidas. Por esa misma época apoyaba públicamente y con armas a la contra niacaragüense, y añitos antes daba la venia a cuanto golpe de Estado ocurriera en la región. De ese Estados Unidos venimos. El gobierno de Obama, en cambio, reconoció límites, avaló negociaciones con actores a los que no controlaba y, finalmente, recién pudo tener una postura pública de apoyo a….una convocatoria electoral. Todo eso en el marco de un país minúsculo, que tiene sobre su lomo una base militar y una alianza de intereses muy profunda (hay mas de un millón de hondureños viviendo en el exterior, casi todos en EEUU. Algo así como el 14% de la población.) Eso para no hablar de los condicionamientos internos que tiene cualquier habitante de la Casa Blanca. Mandar alegremente que el conflicto lo condujo el “complejo industrial-militar”, como sostiene Borón, impide ver condicionamientos menos fantasmagóricos, como las negociaciones simultáneas con los republicanos para la reforma de salud y el nombramiento de Sotomayor en la Corte Suprema.
¿Por qué ocurrió este cambio histórico? Porque la correlación de fuerzas continental cambió. Porque la pérdida relativa del poder hegemónico de Estados Unidos en el mundo también se plasma en su otrora “patio trasero”, porque Obama no puede darse el lujo de desconocer a Brasil como nuevo actor central en Latinoamérica.
De eso no se habla
Bueno, pero se perdió nomás. Y sí. Y feo. Al menos por ahora. Y las causas, antes que en un imperialismo perpetuo y atemporal, habría que buscarlas al interior de Honduras. El zelayismo, aún con la diplomacia regional de su lado, aún con espacios de acción política considerables, no puedo darlo vuelta. La dictadura gobernó 5 meses. Un dato a tener en cuenta y que no fue marcado por muchos análisis es que la participación militar en el Golpe fue decisiva en las primeras horas (o sea, sacar a Zelaya del país) pero declinó inmediatamente, dejando todo el centro de la escena a los verdaderos ganadores: la elite política tradicional, bancada ciento por ciento por la elite económica tradicional. Qué, inteligente lector, ya estará suponiendo que no son precisamente cosas muy diversas.
Acá también, como dijo Martín, vale el “Fuimos todos”. Fueron todos, empezando por el partido de Zelaya, siguiendo por el que ganó el domingo, entrando en la iglesia, cruzando a los tribunales, pasando por las radios, las teles y los diarios, y aterrizando en…la gente. Si bien no hay y no habrá números confiables sobre el nivel de participación en las elecciones (el Frente Nacional Contra el Golpe de Estado habla de 70% de abstencionismo , el gobierno de Micheletti de 18%….) no hubo faltazo en masa. Muchos, cera de dos millones tal vez, salieron a votar. Eso no valida a la elección, pero sí da pistas a la hora de buscar las causas del éxito de los golpistas.
Habría que decir esto: el gobierno de facto no necesitó ir más allá. Las muertes se cuentan de a una, no de a cientos, la resistencia convocó a la movilización diariamente, que fue atosigada, maltratada, pero se le permitió existir. Eso no muestra bondad ni civismo de parte de la dictadura, muestra mucho margen. Y las fuerzas sociales movilizadas fueron menguando en vez de crecer. Rafael Alegría, uno de los líderes más importantes de la oposición anti golpe, admitía por la afirmativa la verdadera correlación de fuerzas: “Ahora ya no peleamos por la restitución, si no por la Asamblea Constituyente”. Un programa político posible, pero seguramente de mediano o largo plazo.
Habría que preguntarse por las posibilidades de supervivencia de un gobierno bolivariano y antiimperialista, que pendía de un poder ejecutivo sin apoyo parlamentario ni reelección. También cabría preguntarse por las espaldas del ALBA. El 25 de agosto de 2008, sólo diez meses antes del Golpe, Chávez, Evo, Ortega y Carlos Lage -vice de Cuba- firmaban en Tegucigalpa el ingreso de Honduras al ALBA. Ese ingreso implicó la posibilidad de que la enclenque economía hondureña reciba fondos a través de la emisión de bonos por 100 millones de dólares a cuenta de Venezuela. Y una catarata de beneficios crediticios, becas, ayuda técnica para el canal estatal, semillas para los agricultores y médicos cubanos para curar a los más humildes. Pero algo pasó en el medio. Algo hizo que luego del Golpe, la mejor ayuda de Chávez haya sido no ser protagonista. Salvo por los spots en la tele antes de las elecciones que llamaban a elegir entre “Chávez o tú”.
En todo caso, la pregunta a responder no es por qué Estados Unidos no hizo más, si no por qué Venezuela estuvo obligada a hacer tan poco.
El chavismo debe estar preguntándose por estas horas sobre la efectividad de su armado político regional: aún no logra ser miembro pleno del Mercosur, pero tampoco puede defender a los suyos desde el ALBA. Contra lo que piensan incluso sus detractores, los petrodólares no se convierten en escudos de defensa políticos.
Paraguay, Guatemala, ¿Argentina?, tienen algunas razones para temer. Gobiernos con congresos hostiles, desgaste en la opinión publica y elite desestabilizadora. De los sectores conservadores no puede esperarse otra cosa que intenten conservar lo que tienen. De nuestro lado, afinar la puntería y el análisis: No ir por todo cuando con suerte se puede ir por una parte. No jugar al lobo está, porque termina ganando el Pepe malo.

Borón, Borón, Borón, na-na-ra-aa#~iooó… parece que la nueva onda es hacer amigos.
Lo interesante de esta respuesta a Don Atilio es la pregunta de “por qué Venezuela estuvo obligada a hacer tan poco”. Ahí hay una punta para empezar a discutir un proyecto regional más allá de denunciar que la vigencia del imperialismo y la existencia de halcones sobrevolando la región.
Igual que garrón, yo me entusiasmaba con la idea de encontrarme a un Obama mochilero viajando por América Latina leyendo Las Venas Abiertas… Alguien que le avise a Hugo que la próxima que le regale un libro a Obama que no sea en castellano porque me parece que no entiende…
¿Tenés idea la herencia que te estás comiendo al quererlo a don Atilio? Contra el intento argumentativo de Negri y Hardt se pueden decir muchas cosas, pero salir a afirmar que “ya sabemos cómo son las cosas”, es una postura conservadora que cierra la puerta del campo cultural por izquierda. No tengo otro diccionario para expresarme pero me da bronca tener que regalarle ese costado del arco político; pero así están las cosas, así nos entendemos.
Don Atilio cuida el quiosquito de Fidel, ese es su laburo. Y Fidel hizo la suya, a él le fue bien.
Yo tengo una pregunta sobre Honduras… ¿cuáles son las relaciones económicas desde las que (suponiendo que fuera posible la mediación de los Estados en esas relaciones) se pudieran condicionar las relaciones entre Honduras y Mercosur, etc.? ¿Qué compra o vende Honduras a quién?
El artículo de Borón no dice que EEUU tendrían que haber intervenido más, sino más bien, que en realidad sí intervino pero en favor de sostener el golpe, y que el negro Obama fue una figurita decorativa en la jugada para distraer al progresismo mientras en el telón de fondo se tejía la salida ordenada (de manos el CIM, o como le quieras llamar). De todas formas a mi lo que me inquieta es saber qué pasa ahora. Porque lo más probable es que tarde o temprano los gobiernos regionales vayan a reconocer al ganador. y ¿entonces?. Además ¿qué clase de negociación habría evitado esta situación? ¿una mayor intervención de Brasil? ¿cuánto más?
De mi parte, yo creo que la inmediata respuesta del ALBA (que el mismo día del golpe se reunía en Managua) fue la que aceleró la intervención de la OEA y posteriormente puso a cargo de la situación al único en posición real de encararla frente a la Casa Blanca: Brasil.
La verdad es que no me parece mal, vistos los resultados, presionar a EEUU para que muestre el juego. Porque en realidad si van a intervenir, por lo menos es bueno que quede claro…blanco sobre negro. Al final, según tu planteo, parece que los bonos, los médicos cubanos, o sea, la intervención y ayuda del ALBA, colocó a Chávez en una posición de debilidad. Es posible, pero ¿cuál es tu idea?.
Una nota totalmente personal: Creo que la moda de la “relación de fuerzas” (que me parece atendible en casos en los cuales se aplica al escenario) conspira en muchos otros, y corre todo hacia un centro que es absolutamente falso. vitam imprendere vero.
…Porque sino finalmente lo que estamos haciendo es usar el mismo tipo de patrón que hemos criticado toda la vida: tratar de entender los fenómenos con una matríz extrapolable y universal. O sea, el hecho de que para el kirchnerismo y la Argentina tengamos una postura centrista, dadas las características propias de las “relaciones de fuerzas”, no quiere decir que esto aplique a donde los procesos despliegan otra clase de propuestas o responden a sociedades donde esas mismas “relaciones de fuerzas” están conformadas de un modo sustancialmente diferente, digamos, más polarizadas en términos reales, no sólo discursivos. Esta idea creo que les cabe tanto a Borón como a Fede en este caso. Sin embargo, esta vez me siento más cerca del cubanófilo. Aquila non capit muscas
Completamente de acuerdo. El hiperlúcido e hiper-racional principismo declaracionista se caracteriza por la extrema y deslumbrante coherencia consigo mismo. Entretanto, la realidad transcurre sin pedirle permiso, y los seres humanos que habitan esa realidad se las arreglan por su cuenta o se joden.
Pacho: si, esa es la idea. Discutir cuánto se avanzó más allá de lo decalrativo.
Diego: Bueno si, un poco de razón tenés. Pero hubo valentía en esa respuesta al libro de Negri. Al menos por un par de años parecía que no se podía plantear otra cosa, y Borón salió con los tapones de punta. Seguro que una lectura a Imperio no ternima dónde lo dejó Borón, pero fue una cachetada bien dada. Al menos para mi.
Martín: Ahí está el problema. Algo puse en la nota. Las remesas que mandan los hondureños desde EEUU son más del 25% del PBI. Condicionamiento extremo, total, insoslayable en cualquier análisis político, económico, etc. Además, a eso agregale, que EEUU es el origen y el destino de un poco menos de la mitad de todas las exp. y las imp. del país. Lo que termina de dibujar un escenario de dependencia hiper estructural. ¿Qué vende Honduras? Bananas, café, ropa fabricada en las maquilas y no mucho más. La balanza comercial es imposible: vende 2 y compra 7. Lo salvan las remesas.
Agustín: Borón dice textualmente esto:
“Si Obama hubiera demostrado esta misma determinación para exigir la inmediata restitución de Zelaya en la presidencia otra habría sido la historia. Y tenía instrumentos a mano para hacerlo: podría haber decretado el transitorio bloqueo de las remesas de los inmigrantes hondureños residentes en Estados Unidos; o instruido a las empresas norteamericanas radicadas en Honduras que preparasen planes para su eventual evacuación; o congelado los fondos de los políticos del régimen y de la oligarquía depositados en bancos norteamericanos; o embargar sus fastuosas propiedades en la Florida. Son gestos para nada inéditos; casi todos ellos fueron utilizados por George W. Bush para frustrar la segura victoria de Schafik Handal, candidato del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, en las elecciones del 2004 en El Salvador.”
Dice y propone EXACTAMENTE eso.
Ahora, justamente, lo que trato de pensar es la situación de Honduras no sólo desde qué podría haber hecho tal o cual poder regional. No se trata de qué más podría haber hecho EEUU, Brasil o Venezuela. Lo determinante fueron algunas fuerzas locales, en alianza obviamente con otra de afuera. Pero fue un partido dónde los resortes principales siempre estuvieron adentro de Honduras. La elite hondureña demostró poder de fuego, pero también capacidad para poner a todo el Estado detrás de sus intereses. Zelaya, que había gobernado 3 años, no tenía nada. Salvo una sociedad escasamente movilizada y pero articulada, que, como pudo salió a bancarlo parcialmente. Para no decir eso, para no plantear esas rajaduras en el proyecto bolivariano, Borón prefiere culpar a Obama, que obviamente está hiper condicionado y además…es yanki!
¿Qué es desnudar el juego de EEUU? a ver dale, en serio no querés hacer todo lo posible para restituir a un alido de Chávez? ¿No? ¡Qué hijo de puta! Un poco así fue el planteo de boronismo.
Una cosa infantil.
Brasil no pudo hacer más de lo que hizo que fue ponerse en el límite de la injerencia. LLegó al límite, metió a Zelaya dentro del país y lo guardó, dandole un espacio político para presionar a la dictadura. Y bancándose fuertes críticas de su propia oposición. Es una advertencia del líder de la región a cualquier otro intento golpista: vamos a actuar. Pero Borón no dice nada de eso, porque no entra en su esquema dónde Lula es un tibio, aún en materia de integración regional.
Chávez dice tener una estrategia regional de largo plazo. Si es así, tiene que chequearla urgente porque el respaldo en términos económicos y sociales, se neutraliza por el “respaldo” político negativo que significa aliarse con él. Por estas horas no debe haber fila para nuevos ingresos al ALBA.
Daniel: Si te entendí bien, firmo.
Claro que nadie hace cola, pero tampoco la hacían antes del golpe (o por lo menos no abiertamente). Pero el punto es que Zelaya estaba muy solo en su frente interno, como bien decís. Estaba “jugado” digamos.
Lo que estás subestimando es:
1-La capacidad de liderazgo venezolano en la región del Caribe (revisar historia de la política exterior venezolana 1958-1998 en la zona: casos Cuba, Nicaragua, Rep. Dominicana, etc)
2-La composición de clase, relaciones de fuerza y capacidad de movilización (o falta de la misma) en las economías de enclave norteamericano.
3-Las características históricas de los “movimientos de liberación” en los países de la zona.
En todo caso, lo que hace Borón es explicitar (especialmente en el párrafo que vos citás), esta cuestión de “blanquear” los procedimientos imperiales…Algo que en el Caribe no funciona como acá, justamente por los puntos que te marco arriba.
Sostengo la misma idea que al principio. Creo que estás extrapolando un análisis que sirve para países con otras características. Violenta nemo imperia continuit diu
Bueno, no entiendo mucho. Ese listado, no sé, porque son como títulos vacíos. ¿Qué significa que subestimo “las características de los movimientos de liberación en los países de la zona”? Lo mismo con los otros títulos. Tampoco creo estar extrapolando nada, las pocas conclusiones las saco de información y hechos producidos en Honduras.
Justamente, el que no agrega nada para conocer los por qué del triunfo del golpe es Borón. El único elemento que para él tiene peso decisivo es lo que hizo y dejó de hacer EEUU. Eso sí es extrapolar un poder imperial y aplicarlo sin mediaciones locales a un proceso que, eso es lo que intento decir en la nota, se definió por el poder de la elite hondureña y los malos cálculos políticos de Zelaya. Y, también, mostró los límites serios que tiene el chavismo para articular una política regional.
Aporta mucho más un intento de lectura de la “interna” que machacar con el sanbenito del imperialismo todo poderoso. ¿Si fuera así, como explica el boronismo que otros procesos nacionales no caigan?…rockanroll nnnana
Lo que te trato de expresar es que existe una relación de dominación mucho más fuerte y directa de parte de los Estados Unidos en el Caribe y Centroamérica que en Argentina o Brasil, por ejemplo. En las economías de enclave o “bananeras”, los EEUU no son un actor externo, sino más bien definitorio de la política interna. Por eso los movimientos de liberación (FSLN, URNG, FMLN, etc) tienen una fuerte impronta anti-imprialista, no por retórica, falta de conocimiento o populboludizmo. Son economías que dependen casi en un 100% de la exportación de productos (en el caso hondureño las bananas) hacia ese país y de las remesas de sus inmigrantes en EEUU.
Por otra parte, no nos olvidemos que Honduras fue fundamental para combatir al sandinismo y alberga la Base de Palmerola, que es una de las más grandes del continente. En este punto en particular, tampoco me parece menor el hecho de que el “torpe” Zelaya haya propuesto desmantelarla para convertirla en un aeropuerto civil.
No hay demasiado margen de maniobra por esas latitudes, eso es lo que quería decirte en concreto. Lo que sí ha cambiado por suerte es la presencia de Brasil como actor regional, y creo que jugó un astuto y digno papel. Y no creo que lo Venezuela haya sido testimonial o negativo, sino parte de una tradición histórica (que ahora se hace largo retratar).
Yo comparto tu intención de quitar peso al imperialismo, pero al igual que a Borón, la cancillería brasileña, Zelaya y el ALBA, a mi me parece que el único que tenía una posición que podría haber definido en otro sentido la situación era EEUU, y por su propia estructura (que escapa a las voluntades de turno), le fue imposible.
Lo que si podríamos intentar es de establecer algo así como los grados de influencia del imperialismo (a menos que quieras negarlo)…y en ese caso, te diría que si hay un lugar del mundo donde el imperialismo existe del modo más voráz que uno pueda imaginar, es allí, en Honduras y en toda la zona.
Ego puto in orto meo…por lo menos en el de USA.
Podemos discutir eternamente para ver “cuánto” influye EEUU. Estamos de acuerdo en qué mucho, más en países como Honduras.
El tema es: eso ya lo sabemos. Desde el derrocamiento de Arbenz en el 54.
Pero estamos en 2009, Honduras sigue siendo una base yanqui, pero también es cierto que la esperada reacción popular no llegó. Eso quería pensar un poco. No fueron millones los que salieron por Zelaya y si fueron millones los que salieron a votar….ahí hay un problema que Borón prefiere no ver. Tu ejemplo de Colombia va perfecto: ahí también están las garras del imperialismo. Obvio. Pero no es por eso que van a poner 7 bases. Las van a poner porque la sociedad colombiana plebiscitó a un gobierno que negoció eso. América latina no es Afganistán. No es Irak. ¿Qué EEUU tiene una estrategia de injerencia en la región? y…natural! como diría el león hervívoro.
Lo que hay que transparentar no es eso, si no, en un contexto dónde a cada rato asumen gobiernos progresistas y populares, qué acciones contribuyen a alejar al águila guerrera y cuáles son goles en contra.
Me parece importantísimo este artículo. Adhiero totalmente a sus fundamentos y sobre un tema similar envié un comentario hace unos meses al blog de Boron (que él tuvo la gentileza de contestar).
Hay una visión “desde afuera” de USA que mucha gente sostiene a veces sin darse cuenta. Para esa concepción USA es algo así como el “adoquín imperialista” y nada más. En su interior no pasa nada, no se mueven tendencias opuestas sino que todo es inamovible granito (como en los adoquines).
¿Y saben qué? Imperialista sí, adoquín no.
Siendo un argentino que vive hace 20 años en California -y que milita activamente en el Partido Demócrata- he aprendido a mirar más cuidadosamente lo que pasa ADENTRO.
Si, es cierto, la Administración Obama abandonó finalmente a Honduras. Pero en lo que muchos no se fijan es en los entre telones. La Administración estaba trabajando con una subsecretaría para América Latina íntegramente heredada de la Administración Bush, todos republicanos fachos encabezados por Thomas Shannon. ¿Porque? Porque los republicanos del Senado -cuerpo que tiene que dar el OK para la designación- bloqueaban el nombramiento del hombre de Obama para el puesto, Arturo Valenzuela. Hasta que la Administración y los senadores republicanos llegaron a un acuerdo: permitían la entrada de Valenzuela a cambio de que se abandonara a Honduras. (Esto no es suposición: aquí lo publicaron todos los diarios de alcance nacional).
Y así sucedió: Obama entregó Honduras a cambio de sacar del departamento de Estado a la pandilla republicana y quedar en situación de poner allí su gente para diseñar de ahora en más las políticas hacia “las Américas” (como se llama aquí al resto del continente).
Estaba a punto de publicar un comentario sobre este mismo tema en mi blog
http://principeverde.blogspot.com
pero aprovecho haber llegado aquí para poder dejar mi opinión.
Muchas gracias.