Largo Octubre oriental
Minutos después de que Mario Bolatti dominara la pelota en el área chica y la colocara en el ángulo izquierdo del portero uruguayo, más de un frenteamplista imaginó que el mes de noviembre llegaría de repechaje en repechaje. Deportivamente, las posibilidades de eludir la segunda vuelta estaban intactas. Un triunfo en el Centenario frente a la devaluada Selección argentina les aseguraba una plaza en el Mundial de Sudáfrica 2010.
En el plano electoral, el panorama era más espinoso. Todos los sondeos pronosticaban que la fórmula del Frente Amplio lograría una buena mayoría pero que no llegaría a la mitad más uno de los votos necesarios para evitar la segunda vuelta. En el atardecer del domingo 25 de octubre se confirmó lo que buena parte de los pronósticos vaticinaban: Frente Amplio y Blancos a ballotage.
Una victoria con sabor amargo
Si se congelaran las imágenes del final de la jornada electoral, en los días posteriores un lector desprevenido podría pensar que ganaron los Blancos y el próximo Presidente de Uruguay sería Luis Alberto Lacalle. Sin embargo su partido no llegó al 30 % de los votos confirmando la tendencia decreciente de los últimos años. Pese al mal desempeño, con la ayuda de publicistas conocidos por éstas tierras, la noche del domingo se transformó en un hiato entre la votación y la realidad. Con una puesta en escena que incitaba la algarabía, el show montado por los blancos buscaba mostrar un severo revés para el tupamaro.
A tal punto fue exitosa la operación para subvertir la realidad, que en el bunker frenteamplista, la militancia estaba hundida en la desilusión. Es que el 25 de octubre, además de Presidente, Senadores y Diputados, se ponían en juego dos empresas más: los plebiscito contra la ley de caducidad y por el voto epistolar. El primero, buscaba restituir al Poder Judicial la capacidad jurisdiccional para investigar y juzgar los crímenes cometidos durante la dictadura. El segundo, habilitaba para votar a través de las embajadas a los uruguayos residentes en el exterior. Los dos necesitaban del voto afirmativo y la falta de información conspiraba contra los plebiscitos, ya que la abstención y el no voto se computaron como “no”.
Quedará para el debate si fue correcto poner en juego en un mismo día apuestas políticas tan importantes como son la continuidad de un proceso con grandes logros, como el iniciado en 2004 por Tabaré Vázquez, y la posibilidad de juzgar las atrocidades cometidas por la dictadura, que aún con la ley vigente, ha conseguido algunos avances. Como sea, los números de la consulta sobre la anulación de la ley de caducidad, coincidieron con los puntos obtenidos por la fórmula Mujica-Astori y muchos frenteamplistas estaban más comprometidos con el plebiscito que con la elección presidencial. Quizás, por todas esas cosas juntas, la victoria obtenida tenga un sabor amargo.
Los números en castellano
El resultado conseguido por el Frente Amplio fue muy bueno. No llegó a la presidencia pero quedó cerca. Cosechó algo así como 30 mil votos menos respecto de la elección de 2004. Creció en el interior y bajó su handicap en Montevideo. Esto fue valorado como positivo dentro del Frente y por primera vez en su historia tendrá más diputados del Interior que de la capital. La caída en Montevideo exigirá un estudio alrededor de algunas hipótesis ya lanzadas: el costo de gobernar con algunas políticas equitativas como la reforma tributaria; la decisión de encabezar con un candidato poco atractivo para las clases medias; o la gestión de Ehrlich como Intendente de Montevideo.
En el Parlamento el Frente Amplio consiguió una ajustada mayoría en ambas cámaras. Por el lado del Senado, se apoderó de 16 de las 30 bancas y mantiene equilibrio entre quienes responden a Astori y quienes se reconocen en Mujica. Por el lado de Diputados, los frenteamplistas se adueñaron de 50 de las 99 sillas en disputa. De ésas 50, la mitad fueron conseguidas por la fuerza del Pepe, que tendrá un gran poder y es posible que asuma la Presidencia de la cámara. La relación entre Mujica y Astori durante la campaña fue excelente. De cara al ballotage, en momentos que el electorado se vuelve un poco más conservador, la idea de una “fórmula” y de un “equipo de gobierno” suman sus porotos. Sin embargo, teniendo en cuenta las tensiones previas a la definición de la fórmula y lo sucedido “crossing the charco” con el efecto Cobos, es conveniente mantener un pronostico reservado sobre el futuro de ésa relación. Así y todo, habrá que esperar al 29 de noviembre, fecha en que los orientales darán su última palabra en torno a quien los gobernará durante los próximos cuatro años.
Las vueltas de la historia
Seguramente, durante sus años mozos, Pepe Mujica nunca hubiera imaginado estar tan cerca de llegar al poder imponiéndose en segunda vuelta luego de haber sumado más votos que la suma de Blancos y Colorados. Mucho menos, que podría convertirse en el candidato que asegura estabilidad política (y baja conflictividad social), luego de que su fuerza política, consiguiera la mayoría absoluta en ambas cámaras. Es que en su imaginario insurreccional de los años de juventud, había más espacio para el “asalto al cielo” que para la competencia electoral.
Lo cierto es que a menos de un mes del repechaje, el candidato frenteamplista está a menos de 15 mil votos de ser el próximo presidente de la República del Uruguay y todos los sondeos lo señalan como el favorito. La historia está mucho más abierta de lo que aquellos jóvenes, que aceptaban una cierta teleología de la historia, sospechaban. Pero también para los que más tarde, no sin balbuceos, aceptábamos su fin.

“Como sea, los números de la consulta sobre la anulación de la ley de caducidad, coincidieron con los puntos obtenidos por la fórmula Mujica-Astori y muchos frenteamplistas estaban más comprometidos con el plebiscito que con la elección presidencial.”
Eso, pensaba, marca un límite importante para construir consensos sociales mayoritarios. Desde Argentina siempre vemos con envidia la construcción del Frente. Pero en estos plebiscitos parece que se desnudó un reverso a tener en cuenta: si sos del Frente, estás con los DDHH, si no, no. Y parece que hasta ahora no pudieron romper con ese dique que los tiene a mal traer. Acá, en Argentina, al no existir una identificación tan clara entre una demanda social y un partido político, puede ocurrir determinadas luchas de la sociedad civil sean tomadas transversalmente por la sociedad.
¿La “partidización” de la organización social marca un punto más alto para hacer transformaciones, porque construye una verticalidad, una profundidad, una organicidad, etc, o al revés, impide que se milite “por afuera” un tema, lo sujeta a muchas otras lealtades que las mayorías no acompañan, etc…?
Eh?
Abrazo y felicitaciones por el artículo Pacho.
Buen análisis, me dio una perspectiva interesante de la situación en la Banda Oriental, un abrazo, Martín Busignani.
Emi, muy interesante el articulo, con toda la información necesaria para darle a los hermanos Latinoamericanos un buen resumen de ese día tan especial para los “yoruguas”. El tema de los Plebiscitos fue muy cuestionado en el país, sobre todo por las personas que estábamos a favor de ellos. Lo que nos preguntábamos fueron una serie de cosas; 1ro. por que razón no se opto por contraponer dos papeletas, SI aquellos que estaban a favor de derogar los 4 artículos de la ley y NO aquellos que deseaban mantenerla como esta? Eso creo que jugo en contra, ya que el NO, no salio a realizar una campaña y jugaban con la ignorancia de la gente. Les facilito mucho el camino…..
2do. si bien cualquier tipo de acto democrático implica un gran gasto para el Estado, por que razón no se trato de hacer dicho acto”plebiscitario” encuadrado en otra instancia, que fuera solo para decidir sobre esos temas. Como vos planteabas en el articulo, no se conjugaban, los ciudadanos, la prensa y muchos sectores o actores del sistema político lo dejaron de lado. 3ro. y último, no me explico como existen compatriotas que no reconozcan las atrocidades que se realizaron en nuestro país, como le dan margen a la impunidad, y como no quieren reconocer la historia de nuestra patria.
Te mando un abrazo.
Ramiro.